miércoles, 7 de enero de 2015

GRECIA

                                                                 GRECIA 



                                     GRECIA - PELASGOS

Pelasgo fue el primer hombre que apareció en la Arcadia (Grecia) y enseñó a los arcadios a hacer las casas para protegerse de la lluvia, el frío y el calor, también les enseño hacer vestidos con pieles de jabalí. Hasta entonces se habían alimentado con hojas, hierbas y raíces de árboles, algunos que lejos de ser bueno para comer, eran perjudiciales. Él les aconsejó utilizar la bellota de la ENCINA y los alimentos que se hizo tan común. Mucho después, los espartanos de consultaron al Oráculo de la Pitia en la guerra que querían disuadirla  con los arcadios y respondió: "¿Quieres que Zeús y todos los dioses propicios a un pueblo que bellota es su deleite, no se puede entregar a terribles batallas? Pero seguir su destino, no voy a detenerlos".





ZEÚS

ZEÚS Y EL ORÁCULO DE DODONA.

Zeús, hijo de Cronos y Rea, casado con Hera y padre de los dioses del Olimpo fue criado de niño bajo una encina, motivo por el que sus estatuas se coronaban con ramas de ENCINA. Asimismo, Zeús, dios de los dioses, se colocaba meditando debajo de una encina para encontrar respuestas a sus dilemas.





Restos arqueologicos del oraculo de Dodona.
                                                                        EL ORÁCULO DE DODONA.


El oráculo de Dodona se encuentra a 80 km. al este de la isla Corfú, en la región de Epiro, al pie del monte Tomaros ( 2.000m. de altitud ) y es el más antiguo y célebre junto a los de Delfos y Amón. En este santuario dedicado a Zeús se practicaba la adivinación, pues dicho santuario consagrado a Zeús, dios del rayo y del cielo, comunicaba su voluntad a los sacerdotes; en el centro del santuario se hallaba el árbol sagrado, la gran ENCINA de Zeús, que hacía las veces de palomar. Las señales que los sacerdotes y sacerdotisas debían interpretar venían del grito de las palomas, el rumor de las hojas de la encina y los ecos sonoros que el viento conseguía al hacer golpear unas cadenas emplazadas allí sobre unos calderos.



Estrabon
ESTRABON 

Amasia, Ponto, 64 o 63 a. C. – 19 o 24 d. C.) geógrafo e historiador gr. En sus escritos sobre la Península Ibérica decía: “ sus habitantes, durante dos tercios del año, se alimentaban de bellotas de encinas, dejándolas secar, triturándolas y fabricando con ellas un pan que se conserva un tiempo”. Esto prueba la gran extensión que ocupaba el bosque encinar.



                                                                    
                                                                                                                                    



DIOSCORIDES

En el capítulo 121 del Libro I, Dioscórides habla "del roble, de la bellota, de la haya y de la ENCINA". Toda suerte de quercus es estíptica, principalmente aquella camisa o tela que se halla entre la corteza y el leño, y también la pellejuela que está debajo de la cáscara de la bellota. Dase su cocimiento para restañar el flujo celíaco y disentérico, y para detener la sangre del pecho. Májanse y métense en forma de cala para restriñir la sangre lluvia de las mujeres
La haya y la encina tienen semejante virtud. La corteza de las raíces de encina, cocida en agua hasta que se deshaga y aplicada a los cabellos toda la noche, los pone de color negro, con tal que primero hayan sido limpiados con greda cimolia.
Andrés Laguna  de Segovia, médico, farmacólogo y botánico humanista español hace los siguientes comentarios: Este vocablo griego, drys, que, propiamente, significa roble, llamado de los latinos robur y quercus, es aquí general y común a todos aquellos árboles que producen bellota. De suerte que lo que aquí atribuye al roble Dioscórides, se debe entender de todas las glandíferas plantas, de las cuales hay innúmerables diferencias, entre ellas las ENCINAS. 
Empero el que propiamente se llama roble difiere de la encina principalmente en las hojas; porque las tiene muy grandes, más ásperas y con el contorno hendidas. La encina es árbol harto crecido y produce las hojas semejantes a las del lauro, empero por el envés blanquecinas. Tiene la corteza castaña y la madera maciza dura, fuerte y algún tanto bermeja. Sus bellotas son muy pequeñas y más austeras que las del roble. La brasa de su carbón no da tanta pesadumbre al celebro y dura más largo tiempo. Hace, sin las bellotas, unas pelotillas bermejas, las cuales, majadas con vinagre, cómodamente se aplican sobre las frescas heridas y sobre los ojos sangrientos. 


LOS ÁRBOLES DEL CONSEJO

Siendo la ENCINA un árbol totémico, se celebraban consejos abiertos junto a una ENCINA, donde se elegían a las autoridades, trataban cuestiones sociales, trabajos comunales, juicios, pactos, rituales, festejos y muchos otros eventos importantes para la comunidad.


GRECIA

Los antiguos griegos se reunian para resolver asunto comunales bajo una encina y tomaban decisiones muy importantes para beneficio de la comunidad, la ENCINA era simbolo de justicia y de fuerza.

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