lunes, 8 de diciembre de 2014

ESCUDO, HERÁLDICA Y BLASÓN ESPAÑOL

           ESCUDO, HERÁLDICA Y BLASÓN ESPAÑOL                                ESCUDO, HERÁLDICA Y BLASÓN


HISTORIA DE LA HERÁLDICA

Aunque se origina con los Visigodos, la heráldica realmente nace con Carlos I de España (1500- 1558).
A partir del siglo XII, se comenzó a designar a los nobles con el calificativo de: hidalgos, quienes gozaron de privilegios: no pagar tributos, imperio en sus dominios y vasallaje. Antes de aquella época, muchas familias nobles ya tenían su propio distintivo 




El apellido ENCINAS aparece en los archivos de la Real Chancilleria de Valladolid, donde quedaron registrados todos los apellidos de aquellos valerosos nobles que pelearon y demostraron con actos de hidalguía su derecho a llevar un escudo, que le era otorgado por el rey y le confería algunos derechos. 
Entre estos derechos estaba que dicho titulo era hereditario, solo lo heredaban sus hijos, y no abarcaba al resto de su familia, menos a otras personas aunque tuvieran el mismo apellido.




La persona que más conoce sobre heráldica Don Vicente de Cadenas y Vicent designa al apellido ENCINAS en su "Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica"

La historia y heráldica del apellido ENCINAS figura en la obra de José María de Mena, "Apellidos y Escudos sevillanos y cordobeses y que pasaron a América".



El apellido ENCINAS aparece en el Archivo Histórico Nacional de la Real Chancilleria de Valladolid.

También aparece en el Diccionario Heráldico de los Reinos de España de: Fernando Gonzalez-Doria.






La creencia de que todos los que llevan un mismo apellido pertenece a un mismo linaje o familia, es equivocada y no tiene fundamento, la realidad es que los apellidos castellanos como ENCINAS, se formaron en distintos lugares de la Península Ibérica y posiblemente en otros lugares de Europa en otros idiomas para luego ser traducido al castellano.
Ahora bien, al parecer ENCINAS fue primero topónimo, o sea dio nombre a ciudades, aldeas, etc. y después a personas, así comenzaron a llamar a alguien que vivía en la aldea o cerca a una, ENCINA o ENCINAS, como: Juan de la ENCINA
A partir del s. X, cuando se inicia la costumbre de ponerse un apellido, para poder diferenciarse de otras personas que tienen un mismo nombre, es fácil deducir que no hubo uno solo, sino varios ENCINAS, en casi todas las regiones de España. 

Muchos nobles hidalgos que no apellidaban ENCINAS, obtuvieron el titulo de Barón, Conde o Duque con el agregado del nombre del lugar en que vivían.
Otros como los Rodriguez de la Encina, agregaron a su apellido el nombre del lugar de su procedencia.
Esteban Rodriguez de la Encina fue Barón de Santa Barbara.                                              


HEREDEROS

Actualmente hay muchas empresas dedicadas a la Heráldica y Blasón Españolas que venden la idea de que todos los que llevamos apellido castellano somos herederos del escudo de tal o cual familia, nada más falso. El apellido ENCINAS tuvo varios orígenes y fue en diferentes regiones de la Península Ibérica, se sabe que hubo Encinas en Cantabria, Castilla, Canarias y otras.

A América llegaron muchos Encinas que no eran Hidalgos ni menos sus descendientes, solamente los escudos, títulos y otras propiedades son heredadas por los descendientes directos y de acuerdo a la ley sálica solo los varones heredaban, por lo tanto si no demuestras que estas en el árbol genealógico de algún Hidalgo de apellido ENCINAS, no te pertenece ningún escudo, ni titulo.
Las empresas de heráldica o blasón españolas, si es que son serias, buscan en tu árbol genealógico a ver si tienes derecho a llevar un escudo o titulo nobiliario y de pronto eres heredero de algún castillo o comarca o alguna cuantiosa suma de doblones o euros.

Estas empresas son muy lucrativas te ofrecen el escudo tallado en madera o repujado en cuero, en cerámica, en pergamino, llaveros, lapiceros, etc.

      

1 comentario:

  1. Buenas tardes. Antes que nada, quiero pedirle perdón debido a que voy a hacerle una pequeña corrección. Ruego tenga a bien disculparme, pero la imagen que usted ha colocado para ilustrar este artículo no corresponde a Carlos I de España si no a Fernando Álvarez y Pimentel, Gran Duque de Alba que, entre otros muchos cargos, desempeñó el de Gobernador de los Países Bajos.

    Nuevamente le solicito perdón por la corrección y quedo a su disposición para lo que fuere menester.

    Se despide atentamente

    Fran Díaz de Castilla.

    ResponderEliminar